1/15/2017

Greil Marcus sobre el Rock & Roll

Greil Marcus, prosista del rock, anotaba en su clásico ensayo Rastros de Carmín: «Buena parte del impacto del «rock & roll» tuvo que ver con su propia esencia anacrónica, la manera en que pareció que surgía de la nada, la gran sorpresa que trivializó los acontecimientos que regían la vida cotidiana.» Agregaría que gran parte de los que nos gusta de la música viene de ese elemento impactante, de esa manera patética de irrumpir en el vacío personal. El rock, para Marcus, no era tan solo una revolución hacia afuera. Podría decirse que también lo era en su sentido interior. Una suerte de voz generacional que buscaba no ser aplacada sino que aumentada. Lo paradójico y, a la vez, increíble viene, sin embargo, en que esa voz no moría solo con ser liberada y emitida, sino que sobrevivía para crear un eco perdurable, una verdadera escuela o una industria colosal, un espíritu más o menos extensible en el tiempo. No solo una batahola de temporada. En eso mismo pensé respecto al devenir de nuestra música actual: o acaba creando escuela o termina volviéndose una industria. De todas formas seguirá conspirando, mientras sus agentes permanezcan inquietos, vibrando de una forma auténtica. Superando su propio espectro de monotonía.

1/14/2017

Individualistas tendiendo a lo Salvaje

El atentado explosivo contra el presidente de Codelco, Landerretche. Lo más impresionante es que el grupo en cuestión se manifiesta no solo por una cuestión de clase o de economía, como podría pensarse, sino que habla "en nombre de todo lo salvaje y desconocido" y "en contra de toda la civilización". Serían, de esa forma, algo así como anarco-primitivistas. "¿Acaso pensaron que los llantos de los montes ultrajados por sus maquinarias no serian escuchados por nosotros?, ¿acaso pensaron que no escucharíamos los gritos de espanto de los árboles?", dicen de forma vehemente, y con tono poético, en una declaración pública. El escenario que plantea la supuesta agrupación se parece quizá al que alguna vez planteó Tyler Durden, otro célebre enemigo del sistema, en El club de la lucha. Decía imaginar la vuelta a un mundo pre industrial, inclusive, pre civilizado, en el que solo se viesen, a lo lejos, unas figuras humanas secando tiras de carne de venado en el asfalto de alguna autopista abandonada. Un mundo solo posible mediante una tabula rasa del caótico orden anterior.

La máquina de follar

Junto a un stand de la Feria del libro de Viña, ayer, hojeando libros de Anagrama, una chica se aproxima y saca un libro de Bukowski. Miro de reojo la portada, procurando que no se de cuenta. Era "La máquina de follar". Lo curioso es que sí se da cuenta. En el mismo momento, saco la famosa novela de John Kennedy Toole, La conjura de los necios. Al percatarse de que lo hago, mira de costado, directamente hacia las hojas que en ese instante revisaba. Luego, al verla de vuelta, sonríe levemente y prosigue. Ninguno de los dos dice nada, bajo esas dos cínicas miradas. Luego ella vuelve disimuladamente hacia su Bukowski. El tiempo pasa. Me decido a comprar La conjura. En el momento que lo hago, revisa otros libros, deja a un lado La máquina, y finalmente se marcha. En un acto reflejo entonces, casi automático, hojeo La máquina, la misma que ella vitrineaba, casi acariciándola. Se deja leer en un pequeño fragmento: "Tuve la sensación de que podía caer dentro de aquellos ojos...".

1/13/2017

Occidente Raccon City

Hace poco anda circulando la noticia de que alumnos de la Universidad de Londres rechazan a filósofos "blancos", entre ellos a Sócrates, Kant, Descartes, desplegando una suerte de extraño "antirracismo racista". La solicitud viene de parte del sindicato de estudiantes de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS). Piden en su lugar enseñar a pensadores provenientes de África y de Asia. Según ellos, esa es su forma de "descolonizar el pensamiento filosófico". Más adelante, también se señala que en la Universidad de Glasgow, los estudiantes del primer curso de Teología, "De la creación al Apocalipsis" podrán abandonar sus clases ante las imágenes de la crucifixión, cuando se vuelvan religiosamente susceptibles, y estas les parezcan demasiado perturbadoras. Al parecer ya es un hecho: El virus de la corrección política va creando sus primeros zombies. Occidente será Raccon City.

El misionero solitario

Curioso. Al investigar sobre el hombre de la foto, doy con el Padre Alberto de Agostini, antiguo misionero salesiano, montañista y geógrafo. Fue conocido en su tiempo como el explorador de la Patagonia. Lo que salta a la luz es la similitud de la fotografía con el clásico cuadro de Caspar David Friedrich, "El caminante sobre el mar de nieblas". Dado que el hombre en ambos casos mira de espaldas hacia un punto fijo, en medio de un ambiente natural inhóspito, solitario e imponente. El sentimiento del cuadro se ve asimilado de forma particular en la fotografía. La vista hacia las Torres del Paine también connota romanticismo. Quizá la única diferencia fundamental sea que en el cuadro el hombre en cuestión se halla en las alturas, mientras que en la foto el hombre se encuentra frente a las orillas de un pequeño arroyo, contemplando seguramente la serenidad del agua o su propio reflejo en ella, y atrás el reflejo de la montana invertido. La comparación entre el cuadro y la foto habla de un espíritu similar: el espíritu de exilio y de búsqueda interior, abierto a la inmensidad de la naturaleza. De Agostini quizá represente, de esta forma, a una especie perdida de religioso humanista. Una inquietud romántica, más humana e inclusive más espiritual que el solo afán de colonización evangélica. En esa pura escena demuestra que lo sublime no necesita de intermediarios.